Zonas
de
Baños
El Arenal
Donde se encuentran las Piscinas Naturales,
enclavadas en el mismo margen del río, a 1Km escaso del casco urbano,
en la carretera local que nos lleva a los pueblos de El Hornillo y El
Arenal. Se han
habilitado las zonas verdes y de recreo que hay en sus
alrededores.
Un poco más arriba encontramos el Charco
de la Chiva.

Pelayos
Localizado en la carretera CL-501, dirección
Poyales del Hoyo, a unos 3km de Arenas de San Pedro. Cuenta con
aparcamiento y restaurante, que junto con las
barbacoas bajo la umbría de los pinos, lo convierten en un
lugar escogido por muchos veraneantes. Los más
jóvenes aun se desplazan más lejos, pues suben
por esta garganta hasta el Charco
Verde, donde el agua y la
belleza del lugar bien merecen el paseo.
Arbillas
A escasos 3km de Poyales del Hoyo (CL-501)
se
encuentra el puente sobre el río Arbillas. Río abajo encontramos el Charco de la Tinaja,
que, dependiendo del caudal del río, forma cascadas de gran belleza.


Ríos
y Naturaleza
El río
Tiétar, que da nombre a la comarca, cruza el
término municipal de este a oeste por la parte sur
sirviendo, en algunos momentos, de límite natural. La mayor
parte de sus aguas proceden de las gargantas y arroyos que proceden,
por la margen derecha, de la cordillera Central.
El término
de Arenas recibe aguas de los ríos Ramacastañas,
Arenal, Pelayos y Arbillas.
Todos éstos tienen
un cauce estrecho entre montes, de ahí que se les denomine
también gargantas; sus primeras aguas las recogen a una
altura superior a los mil metros por lo que forman, con frecuencia,
chorreras y cascadas para saltar los desniveles de terreno. En
ocasiones forman pozas horadadas en las rocas del cauce y charcos de
gran belleza en los que es una delicia bañarse.

Truchas, blas-blas,
barbos y
otros peces viven en sus charcos; en unos casos como hábitat
natural y en otros, en la actualidad, como fruto de repoblaciones
piscícolas. En estas gargantas vive el mirlo
acuático, el más perfecto bioindicador de la
pureza de las aguas que bajan de Gredos.
Todos estos ríos
llevan, en la temporada de invierno y primavera, mucha agua porque
tienen una cuenca amplia y bajan hasta ellos los deshielos de cimas tan
altas como, por citar algunas, los Riscos de Villarejo (2008), Torozo
(2026), el Puerto del Peón (2035) y La Mira (2343).

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