Por
su clima
benigno, esta
población ha contado con el
beneplácito de la nobleza y el clero. Desde los primeros
albores del núcleo, fue el Convento
de San
Agustín el primer asentamiento, ubicado en la
zona que
conocemos como el Alto de San Agustín (queda constancia del
paso de Fray Luis de León como novicio); fue incendiado y
destruido en la Guerra de la Indepedencia. Con sus piedras se
construyó el actual edificio junto al Castillo, donde se
encuentran Correos y los Juzgados. Dichas personalidades han dejado
edificios históricos de reconocida belleza, como huella de
su paso por nuestra localidad.
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