Santuario de San Pedro de Alcántara
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Pedro de Alcántara

Se conoce como Santuario de
San Pedro de Alcántara al último
convento que
erigió el santo extremeño; fue en un sitio
apartado del término arenense en el que había una
ermita dedicada a San Andrés del Monte, junto a la cual,
fray
Pedro de Alcántara mandó edificar un
pequeño convento para que los frailes se dedicasen a la
contemplación y a la vida de penitencia dentro de la
línea de ascetismo que él propugnaba entre los
miembros de su Orden.
La pronta muerte
del fundador, que ocurrió en
la Enfermería que entonces existía en Arenas
-hoy residencia de ancianos- cambió el destino que el fraile
extremeño había trazado para este convento y lo
convirtió en centro de devoción, no
sólo de los naturales del Valle del Tiétar, sino
de personas de muy distinta clase social que acudían de los
lugares más apartados de España.
A 3 kms. de Arenas, se
llega
siguiendo el cauce del río Avellaneda. A 250 m. antes de
llegar, una cruz de piedra, señala, según la
leyenda, la impronta dejada por la mano de San Pedro, tras un alto en
el camino.
En el siglo XVIII, con
la
ayuda de Carlos III y sobre planos de Ventura Rodríguez, se
levanta el complejo alcantarino que ha llegado hasta nuestros
días. Especial interés puso en el trazado de
la Capilla Real,
edificada de nueva planta. Es de planta octogonal con
pilastras de mármol que sostienen una cornisa sobre la que
descansa una majestuosa cúpula con linterna.
Además de los
cuatro ventanales de la linterna, contribuyen a la
iluminación del sacro espacio cuatro ojos de buey que, en la
parte inferior, rompen la solidez de la cúpula. Para que
ésta adquiera mayor gracia, el artista
diseñó cuatro franjas de rosetones en relieve con
motivos vegetales que, si bien son simétricos en sentido
decreciente, para cada uno de ellos ideó el artista una
forma distinta. La generosidad de los fieles ha permitido una riqueza
tanto en lo ornamental como en lo constructivo.

En el altar mayor se
representa la apoteosis del Santo en su ascensión a los
cielos. Es un magnífico bajo relieve, también
marmóreo, de grandes dimensiones (6,50 de alto por 3 de
ancho) que fue realizado por Francisco Gutiérrez en 1773. A
la altura del altar esta la urna, de pórfido, que guarda los
restos de San Pedro de Alcántara que parecen protegidos por
dos grandes figuras vigilantes, de alabastro, que simbolizan la Fe y la
Esperanza.
En 1972 fue declarado
Monumento
histórico-artístico nacional.
El convento-santurario
alberga varios museos: Sacristía, Sala Alcantarina,
Claustros, museo franciscano de Arte Sacro. Ver Horario


La fe en el poder
taumatúrgico del Santo ha sido tal que
desde su construcción el santuario ha sido centro de
peregrinación tanto de los nobles como de la gente sencilla;
el 19 de octubre,
acuden hombres, mujeres y niños, tanto de
Arenas como de los pueblos cercanos sin olvidar a muchos que se
desplazan desde La Vera y, sobre todo, de la campana de Oropesa, donde
también residió el santo; lo hacen para cantar lo
loores del Santo y sacar su estatua en procesión por el
campillo. Hoy como ayer, la gente conoce sus milagros y acude, cada
día, a invocar su ayuda en las necesidades.
Después,
para
conocer mejor la vida del Santo, muchos peregrinos visitan el Museo
Alcantarino en el que se guardan una serie de documentos de muy diverso
carácter relacionados con la vida y la época en
la que vivió San Pedro de Alcántara.
Más
Información en la Web de los Franciscanos:
www3.planalfa.es/santuario
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